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EL DIARIO SDCBajo la lupaNutrición

Ayuno intermitente o restricción diaria: a los 18 meses no hubo un ganador claro en trabajadores nocturnos

El seguimiento del ensayo SWIFt comparó restricción energética continua con restricción intermitente modificada dos días por semana en trabajadores de turno nocturno. A los 18 meses no aparecieron diferencias claras entre estrategias; 141 de 250 participantes aportaron datos.

Por Constan AntónMetodología editorial
Evidencia preliminar· Ensayo aleatorizado

Resultados iniciales: un estudio, muestra pequeña o seguimiento corto.

Trabajar de noche altera horarios, sueño y oportunidades para comer. Por eso resulta tentador buscar una estrategia dietética especialmente eficaz para este contexto. El seguimiento a 18 meses del ensayo SWIFt ofrece una respuesta más sobria: después de una intervención de 24 semanas, la restricción energética continua y dos versiones concretas de restricción intermitente modificada conservaron parte de la pérdida de peso, sin que una estrategia mostrara una ventaja clara sobre las demás.

Qué comparó realmente el ensayo

El estudio asignó al azar a 250 trabajadores de turno nocturno a tres grupos. Uno siguió una restricción energética continua moderada, con una reducción diaria del 20 %. Los otros dos aplicaron restricción energética intermitente modificada dos días por semana: un grupo en días libres o turnos diurnos y otro durante turnos nocturnos. La intervención con apoyo duró 24 semanas; después hubo apoyo limitado durante otros 12 meses. Esta publicación presenta resultados secundarios a los 18 meses desde la entrada en el estudio.

La comparación
250 trabajadores nocturnos · 3 grupos aleatorizados · 24 semanas de restricción diaria del 20 % o restricción intermitente modificada 2 días/semana · evaluación a 18 meses

A los 18 meses no apareció una estrategia superior

Las diferencias medias de peso entre grupos no mostraron una ventaja aparente de la restricción intermitente. Frente a la restricción continua, la diferencia fue de 2,7 kg para la modalidad aplicada en días libres o turnos diurnos (intervalo de confianza del 95 %: −3,6 a 9,2) y de 0,9 kg para la modalidad aplicada durante turnos nocturnos (−5,6 a 7,3). Los intervalos son amplios y atraviesan el cero. Tampoco se observaron diferencias entre grupos en HOMA-IR ni en otras medidas cardiometabólicas.

Dentro de cada grupo, el peso medio seguía por debajo del inicio: −4,8 kg con restricción continua, −4,5 kg con restricción intermitente en días libres o turnos diurnos y −3,2 kg con restricción intermitente durante turnos nocturnos. Esa comparación con el punto de partida describe la evolución de cada grupo; no demuestra que una modalidad sea mejor que otra ni separa por sí sola el efecto de la intervención de todo lo ocurrido durante el seguimiento.

El dato que limita la certeza: 141 de 250

A los 18 meses aportaron datos 141 de los 250 participantes aleatorizados. El abandono fue parecido entre grupos, pero disponer de datos de seguimiento de poco más de la mitad de la muestra reduce la precisión. Los propios autores advierten que el estudio puede no tener potencia suficiente para detectar efectos pequeños que, aun así, podrían ser clínicamente relevantes. «No se observó diferencia» no significa que las estrategias sean idénticas en cualquier población.

Esto no es una comparación de todos los ayunos

SWIFt probó una restricción energética intermitente modificada durante dos días por semana, en dos calendarios definidos, frente a una reducción energética diaria. No estudió alimentación restringida a una ventana horaria, ayuno en días alternos, ayunos prolongados ni protocolos sin reducción energética. Agruparlos bajo la palabra «ayuno» borraría precisamente lo que hace interpretable el ensayo.

La lectura práctica que sí resiste

En este seguimiento no hay base para presentar la restricción intermitente como superior. El resultado sí sugiere que, dentro de un programa estructurado, distintas formas de distribuir una restricción energética pueden mantener parte de la pérdida de peso en trabajadores nocturnos. Elegir una estrategia debería considerar adherencia, seguridad, turnos reales, medicación y antecedentes clínicos, no una promesa de ventaja que el ensayo no encontró.

La conclusión SDC

La flexibilidad puede importar, pero aquí no ganó un calendario. A los 18 meses, las tres estrategias conservaron una reducción media de peso respecto al inicio y no mostraron diferencias aparentes entre sí. La pérdida de seguimiento y la posible falta de potencia obligan a mantener abierta la posibilidad de diferencias pequeñas. Es evidencia para comparar opciones concretas en trabajadores nocturnos, no una licencia para declarar superior al ayuno intermitente.

Qué no demuestra

  • No demuestra que la restricción energética intermitente sea superior a la restricción diaria para mantener el peso.
  • No demuestra que las estrategias sean equivalentes: el estudio puede no tener potencia para detectar diferencias pequeñas clínicamente relevantes.
  • No permite ignorar la pérdida de seguimiento: 141 de 250 participantes aportaron datos a los 18 meses.
  • No estudia ventanas horarias de alimentación, ayuno en días alternos, ayunos prolongados ni cualquier otro protocolo llamado ayuno intermitente.
  • No permite extrapolar directamente los resultados a personas que no trabajan de noche ni prescribe una estrategia individual.
  • No sustituye la valoración clínica cuando existen diabetes, medicación, embarazo, antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria u otras condiciones relevantes.

Fuentes

  1. Weight loss maintenance one year after modified intermittent fasting in circadian-disrupted night shift workers: longer-term secondary outcomes from the SWIFt randomised clinical trial · Communications Medicine · 2026-09-10 · Ensayo aleatorizado
  2. Registro del ensayo SWIFt (ACTRN12619001035112) · Australian New Zealand Clinical Trials Registry · Organismo oficial

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